No persigo el esfuerzo por sí mismo, sino porque sé que la dedicación puede transformar un proyecto en algo valioso y trascendente.
No creo en el trabajo por el dolor en sí mismo, sino en el esfuerzo que, en ocasiones, nos acerca a logros significativos y placenteros.
No trabajo por el esfuerzo en sí mismo, sino porque sé que detrás de la dedicación surgen los resultados que transforman los proyectos en logros reales.
No busco el esfuerzo por sí mismo, sino porque sé que de la dedicación surgen los resultados que transforman los proyectos en logros reales.
No se trata de trabajar por el esfuerzo en sí, sino de entender que el compromiso y la dedicación pueden convertir una idea en un logro real.
No se trata de trabajar por el esfuerzo mismo, sino de reconocer que detrás de la dedicación aparecen los logros que marcan la diferencia.
No trabajo por el esfuerzo en sí mismo, sino porque sé que detrás de la constancia aparecen los logros que marcan la diferencia en un proyecto.
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